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16/2/10

lo que no puede faltar en el botiquín


Qué debe incluir?
¿Qué es lo que puede sernos más útil?
Y cuando viajamos, ¿qué hay que llevar?

Es un elemento indispensable para cuando vamos de Campamento. Disponer de un botiquín de la ' Tropa', donde se guarden los medicamentos y los útiles para atender un síntoma de enfermedad o una urgencia médica.

Tener un botiquín bien surtido puede sacarnos de muchos apuros y resolvernos problemas, y aunque es mejor planificar su contenido y sus existencias, con el tiempo, el botiquín se hará poco a poco, pues el consumo de medicamentos en nuestra sociedad es una realidad imparable.

Abastecimiento y renovación
El botiquín está compuesto por productos perecederos, que deben ser periódicamente renovados. Es recomendable que, una vez al año, revise su contenido y renueve los medicamentos caducados. Y, aquellos que no recuerda para qué sirvieron en su día, o bien que desconozca su uso, deben ser desechados. Es de mucha utilidad cuando estamos de Campamento en el campo.

Los viajes y desplazamientos, sobre todo en vacaciones, son épocas en las que el botiquín se hace imprescindible, aumenta su utilidad y nos proporciona seguridad y tranquilidad ante imprevistos o pequeños accidentes. Además de los medicamentos de uso habitual, y los que tratan patologías frecuentes, durante el verano y en época de vacaciones, es muy útil llevar:


  • Alcohol, desinfectante, tiritas, gasas, etcétera.
  • Filtro solar y after sun.
  • Pomadas de calamina o cortisona para las picaduras.
  • Medicamentos contra el mareo en coche o barco.
  • Antitérmicos, antidiarreicos y antihistamínicos.
A Continuación Los medicamentos que pueden estar presentes en un botiquín, y con seguridad vamos a utilizar con más frecuencia, son:

  • Fiebre y dolor. Paracetamol, ibuprofeno y aspirina (ácido acetilsalicílico). El primero alivia el dolor y baja la temperatura; el ibuprofeno, además, es antiinflamatorio, mientras que la aspirina tiene, a veces, acción nociva sobre la mucosa gástrica.
  • Molestias gástricas. Antiácidos, omeprazol, ranitidina. Los antiácidos (el popular bicarbonato) controlan la acidez gástrica. El omeprazol y la ranitidina deben ser recetados por el médico.
  • Diarreas. Lo mejor para tratar este síntoma es la dieta. Los recolonizadores intestinales (lactobacilos) son útiles. Los antidiarreicos deben ser recetados por el médico.
  • Tos y flemas. Los expectorantes y fluidificantes mejoran los síntomas respiratorios. Los antitusivos deben ser recomendados y recetados por el médico.
  • Dolor articular o reumático. Los antiinflamatorios tienen el riesgo de afectar al estómago. Los antiinflamatorios no esteroideos tienen mejor tolerancia.
  • Reacciones alérgicas. Los antihistamínicos deben formar parte del botiquín. Hay que recordar que provocan sueño y que no se debe conducir bajo su acción.
  • Picaduras de insectos. El amoniaco aplicado localmente es eficaz, pues al ser un álcali fuerte, neutraliza los ácidos del veneno de los insectos. Quemaduras. Las pomadas antisépticas y cicatrizantes son indispensables. Para curar heridas. El alcohol, las soluciones desinfectantes, las tiritas, etc., son elementos imprescindibles.
  • Primeros auxilios. Dentro del botiquín debemos tener una caja con vendas, gasas estériles, esparadrapo, algodón, termómetro, tijeras, pinzas, toallitas limpiadoras y guantes desechables.